PUBLICADO EN FACEBOOK – MARTES 05 DE ABRIL, 2022

Hola a todos, este día les quiero compartir un artículo que nos dice que los EDUCADORES VEN BRECHAS EN EL CRECIMIENTO EMOCIONAL DE LOS NIÑOS DEBIDO A LA PANDEMIA, este regreso a los salones de clases han evidenciado que la mayoría de los estudiantes se muestran mucho menos avanzados, tienen dificultad para enfocarse y prestar atención; por eso es importante que educadores y padres de familia puedan notar cambios en la conducta del estudiante, ayudar a los estudiantes a identificar sus emociones e identificar los problemas subyacentes. Recuerda escucharlos y tratar de tener una conexión positiva en la que él o ella puedan confiar.

EDUCADORES VEN BRECHAS EN EL CRECIMIENTO EMOCIONAL DE LOS NIÑOS DEBIDO A LA PANDEMIA


Por Angel | Fecha: 05 Abril 2022

El supervisor Bo Griffin se dio cuenta de los efectos que la pandemia ha tenido en los estudiantes de su distrito este otoño, cuando los profesores guiaban a alumnos ansiosos de 2do. grado de primaria al comedor con cientos de sus compañeros. Muchos niños parecían abrumados con la tarea de formar una línea, hacer conversación y comer entre cientos de sus compañeros después de meses de un relativo aislamiento en el hogar.

Entre los cierres de colegios y la opción de algunas familias en Millington, Tenn., de continuar el sistema escolar por medio de educación remota en el ciclo 2020-2021, algunos de los estudiantes más jóvenes tenían muy poca experiencia con las rutinas de una educación presencial.

‘Algunos de nuestros estudiantes de 2do. grado en este año, nunca han asistido a un edificio escolar’, dijo Griffin. ‘Eso asusta’.

Los retos de regresar de un aprendizaje remoto combinado con la respuesta al estrés de los adultos durante una crisis nacional han llevado a algunos niños a batallar con sus emociones y con las rutinas sociales, las escuelas y los administradores del distrito le dijeron a Education Week. En algunos casos, esto lleva a los estudiantes a desertar, dijeron. En otros, puede que tiendan a portarse mal o a buscar atención.

En una encuesta nacional de educadores administrada por el Centro de Investigación de EdWeek en enero, el 39% de los encuestados decían que ‘comparando antes de la pandemia en 2019, las habilidades sociales y los niveles de madurez emocional’ de sus alumnos actuales son ‘mucho menos avanzadas’. El 41% dijo que sus estudiantes estaban ‘menos avanzados’ en esas áreas y el 16% dijo que están ‘igual’ que sus compañeros pre-pandemia.

La información viene de los planes de recuperación que los estados y los distritos escolares continúan diseñando y adaptando, muchos de los cuales ponen un fuerte énfasis en ayudar a los estudiantes con su salud mental, estabilidad emocional, y recuperar una sensación de normalidad. Pero se enfrentan con obstáculos: las escuelas han batallado para atraer y retener personal en todas las áreas, incluyendo consejeros y trabajadores sociales; también, la naturaleza evolutiva de la pandemia ha estresado a los empleados; y los niños responden al estrés de los adultos que los rodean.

Los administradores que hablaron a Education Week dijeron que esperan que aumenten sus preocupaciones acerca del bienestar social y emocional de los estudiantes, que continúen en los próximos años escolares.

‘Quiero ser optimista, pero al haber estado 30 años en la educación, me di cuenta que hay puntos clave en momentos de nuestra vida que cuando perdemos esa oportunidad, te vas a ir quedando atrás’, dijo Anne Hickey, una directora de escuela primaria en Highland, Illinois. ‘Va a tomar un tiempo ponerse al día’.

Notar cambios en la conducta del estudiante

Los educadores dicen que les ha tomado algún tiempo en reconocer las luchas emergentes de sus estudiantes, especialmente los relacionados con las habilidades y rutinas de profesores y personal que típicamente los dan por sentado.

Catharina Genove, directora de la Escuela Pública Montessori de Arlington, Va., notó que sus estudiantes de primaria tenían dificultad para enfocarse y prestar atención, después de que regresaron al salón de clases de manera presencial.

El método Montessori enfatiza el aprendizaje del estudiante a través de diferentes actividades auto dirigidas. Teniendo esa libertad, algunos de estudiantes más chicos han tenido problemas para mantenerse en la tarea o navegar sus emociones cuando un compañero está usando materiales o juguetes en los que él pueda estar interesado.

Los niños ‘aprenden mucho en esos primeros años acerca de cómo tomar turnos, cómo hablar con tu amigo(a), cómo decir ‘no me gusta esto’, en los primeros años de escuela, dijo Genove. Así que los profesores han tenido que hacer un esfuerzo más deliberado para parar y reconocer las cosas que necesitan reforzarse.

Genove dijo que ha animado a los profesores a marcarse el ritmo, permitir que los niños internalicen los conceptos que a lo mejor se le pasaron y permitir a los estudiantes’ una resolución emocional de crecer junto con su aprendizaje académico.

‘Vamos a tomar un respiro profundo’, Genove recuerda haberle dicho a su personal. ‘No te vas a poner al día con información de un año y medio de clases en los próximos tres meses, y no vamos a llegar lejos si no observamos esas otras necesidades’.

Para ayudar a los profesores, el consejero del colegio ayuda y guía a los estudiantes a través de las lecciones de aprendizaje social y emocional sobre temas de cómo pedir ayuda y cómo poner límites durante el tiempo de juego. La escuela ha traído oradores invitados para que hablen con las familias que están teniendo problemas como el desarrollo del niño, dijo Genove.

‘Estamos estableciendo las comunidades en el salón de clases que habíamos dado por sentado por tanto tiempo’, ella dijo.

Ayudar a los estudiantes a identificar sus emociones

Las habilidades rezagadas no son conducidas únicamente por períodos largos de aprendizaje remoto, dijo Janene Salt, una directora de escuela primaria en el distrito de Ogden, Utah, quien priorizaba un regreso rápido al aprendizaje presencial después de los primeros cierres al final del ciclo 2019-2020.

Algunos niños han visto a sus padres enfermos o que han tenido que lidiar con una pérdida de su trabajo. Algunos han absorbido discusiones acaloradas sobre cubre bocas o políticas. Algunos han sido testigos de conflictos familiares relacionados con todo lo anterior.

Salt habló con un niño de 3er. grado de primaria la semana pasada para preguntarle por qué repetidamente había hecho comentarios hirientes a uno de sus compañeros.

Él dijo, ‘me he estado sintiendo tan enojado’, pero no podía identificar el por qué, ella dijo. Él me dijo ‘¿no tenemos una clase en la que pudiera ir a averiguar por qué estoy enojado?

El distrito, el cual típicamente se enfoca más en sus recursos de salud mental en escuelas de bajos recursos, los ha incrementado en todos sus edificios, dijo Salt. El consejero trabaja con cada estudiante en un programa llamado ‘Zonas de regulación’, que les enseña cómo identificar y responder a sus emociones usando materiales con código de colores. Ese consejero ve aproximadamente a 7 estudiantes por una hora al día, tiene lista de espera, dijo Salt.

La escuela también entrena a estudiantes más grandes para que sean mentores de sus compañeros más chicos, saludándolos en la mañana y despidiéndose de ellos en las tardes. Y un grupo de estudiantes entrenado, conocido como el ‘Escuadrón de la esperanza’ puede ayudar a sus compañeros a encontrar a un adulto confiable si tienen problemas más significantes.

‘Creo que la pregunta más grande a la que me enfrento es ‘¿Vamos a continuar viendo esto (necesidad) crecer?’, ella dijo. ‘¿Un consejero en la escuela primaria será suficiente?

Identificando problemas subyacentes

Griffin, el supervisor de Tennessee, dijo que su distrito también ha trabajado en identificar los problemas prácticos subyacentes que puedan estar causando esta inestabilidad emocional en sus estudiantes.

El distrito usaba el apoyo económico federal para el COVID para traer a un consejero y a un trabajador social a cada edificio para ‘ayudar a solucionar problemas que han sido retos para las escuelas desde hace tiempo’. Esto puede significar conectar a la familia con una despensa de comida local, equipamiento para un estudiante con lentes donado por el Club de Leones, permitiendo al estudiante lavar su ropa en el cuarto de recursos de la escuela o pasar tiempo hablando con un adolescente de sus miedos, creados por la pérdida de trabajo de uno de sus padres’, dijo Griffin.

Los profesores también han trabajado en estrategias para desarrollar las relaciones informales de los estudiantes, como hacer un esfuerzo extra para aprender pequeños datos sobre cada niño -algo tan simple como amar a Pokemon- que les puede ayudar a crear una conexión en momentos vulnerables.

Lo más importante es escuchar y encontrar cuál es el verdadero problema, dijo Griffin. ‘Si tienes una relación en la que puedes confiar y es positiva, ahí es cuando tenemos la oportunidad de realmente educar a nuestro hijo(a)’.

Fuente: Education Week.

* ¿Qué te pareció el artículo?, como profesor ¿has notado cambios en el aula en relación al desarrollo de tus alumnos?, ¿crees que tu hijo(a) se vio afectado negativamente por el aprendizaje remoto?

Con el gusto de siempre, esta página está dirigida para todos ustedes, que, como yo, están interesados y comprometidos con el mundo de la educación; todas sus participaciones, opiniones y comentarios son muy bien recibidos.

Nos vemos el próximo martes…

Angel


Enlace de referencia: https://www.edweek.org/leadership/educators-see-gaps-in-kids-emotional-growth-due-to-pandemic/2022/02